Sopa de cebolla francesa

Contenido de la entrada:

La sopa de cebolla francesa o soupe à l’oignon es uno de los platos más típicos de la cocina francesa. Conjuga en un plato esa tradición de platos humilde y ese sabor a Francia en cada bocado (o sorbo, en este caso).

Siempre que voy a Paris, ese es el primer pato que pruebo (sin contar alguna que otra crêpe de camino al restaurante, claro). Y no me canso de pedirla.

Por eso este año, que los viajes se antojan casi imposibles, he decidido prepararla en casa. Como veréis, a priori no tiene ninguna complicación. Las claves, como en cualquier plato tradicional, son la paciencia y la experiencia. Cuanto más hagáis esta sopa de cebolla (o soupe à l’oignon), mejor os saldrá.

Como siempre, aquí tenéis los ingredientes, los utensilios que necesitaréis (con enlaces a Amazon por si queréis ampliar vuestra cocina ;P), la elaboración paso a paso y con fotos y unas notas o recomendaciones al final.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 4 cebollas dulces (grandes)
  • 1 pastilla de caldo de pollo
  • 100g de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 3 cucharadas de harina
  • 200ml de vino blanco
  • Queso emmental
  • Baguette
  • 1-2 dientes de ajo
  • Sal
  • Pimienta

Utensilios

Cuchillo de chefTabla de cortarCazuelas
Cuchillo chefTabla de cortarCazuela
Set sartenesRalladorutensilios de madera
SarténRalladorCuchara de madera

Elaboración

1. Cortamos las cebollas en juliana.

Sopa de cebolla

2. En la cazuela, derretimos 70g de mantequilla a fuego lento y agregamos las dos cucharadas de aceite de oliva. Reservamos 30g de mantequilla para más tarde.

Sopa de cebolla

3. Añadimos la cebolla en juliana. Salpimentamos, removemos bien y dejamos a fuego bajo-medio durante unos 20 minutos (tapado), hasta que la cebolla esté blandita (pero sin que llegue a dorarse). Removemos de vez en cuanto para que toda la cebolla se cocine igual y no se nos pegue.

Sopa de cebolla

4. Agregamos la harina y removemos bien durante un par de minutos, para que quede bien integrada.

Sopa de cebolla

5. Cuando la cebolla esté blanda, añadimos el vino blanco y dejamos cocinar durante unos 5 minutos (removiendo) para que se vaya evaporando el alcohol.

Sopa de cebolla

6. Calentamos un litro y medio de agua y añadimos una pastilla de caldo de pollo. Añadimos el caldo a la cazuela con la cebolla y cocinamos a fuego bajo-medio durante otros 25 minutos.
Una vez lista, reservamos la sopa hasta unos 20 minutos antes de servir.

7. Unos 20 minutos antes de servir, precalentamos el horno con calor por arriba, a 220º. Si hemos preparado la sopa el día antes, la calentamos. Cortamos una o dos rebanadas de baguette por persona. Las untamos ajo y con la mantequilla que hemos reservado, y las tostamos en una sartén.

8. Servimos la sopa en recipientes aptos para horno, añadimos una o dos rebanadas tostadas de baguette y rallamos queso por encima. Metemos al horno unos 5-10 minutos, hasta que el queso esté gratinado.

Sopa de cebolla

¡Cuidado al servir, los recipientes estarán muy calientes!
Siempre se recomienda poner el recipiente sobre otro plato, y avisar a los comensales de que no toquen el recipiente.

Notas

  • Podemos utilizar vino blanco (200ml) o brandy (80-100ml). Incluso un vino fino también le iría bien (80-100ml).
  • No queremos hacer una sopa de pollo, por eso sugiero suavizar el caldo de pollo. Si vais a usar caldo casero (o de brick), podéis añadir medio litro de agua por cada litro de caldo. Si usáis pastillas de caldo, en vez de usar una pastilla por cada litro, usáis una por cada litro y medio.
  • A la hora de añadir el caldo, es mejor templarlo antes (no hace falta que llegue a hervir, pero que no esté frio). Si no, estaremos cortando la cocción. No sería el fin del mundo, pero es mejor añadir el caldo caliente.
  • Podemos dejar preparada la sopa el día antes (hasta el punto 6). Queda estupenda.
  • El queso que suele usarse es emmental o gruyere, pero podemos utilizar el queso que más nos guste.
  • También podemos preparar la sopa en una sopera y luego servirla en la mesa, por supuesto. Simplemente, añadimos en a sopera las rebanadas de pan y rallamos el queso por encima.
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