Patatas “meneás”

Para que estos días de frío sean menos duros, os traigo uno de los platos estrella de mi querida Salamanca, muy común también en algunos bares de la ciudad como tapa: las patatas meneás o patatas revolconas.

Si bien no son exclusivas de esta provincia, son sin duda uno de los platos más típicos de la región charra. También se conocen como patatas de herradero, ya que eran la comida habitual de la faena con el mismo nombre, propia de las fincas ganaderas que abundan en la dehesa salmantina. El herradero consiste en marcar el ganado con un hierro candente, imprimiéndole sobre la piel el sello indeleble de cada ganadería.

Patatas meneás, patatas revolconas, arzuaga

Pero vosotros podéis disfrutarlas en cualquier momento del año (aunque parece que apetecen más en esta época, con temperaturas bajas). Y con un buen vino, la combinación es espectacular.

Además, con la grasa que obtendremos de freír los torreznos (trozos de tocino), podremos preparar un desayuno de esos que hacen que cualquier día resulte bueno: lo que por aquí se conoce como pringás. Sin duda, no es algo para comer todos los días, por su contenido en grasa, pero tampoco tenemos por qué privarnos de estos lujos de vez en cuando. Recordemos que son grasas naturales, y el cuerpo también las necesita.

Los ingrediente son para dos personas.

Patatas meneás, patatas revolconas

INGREDIENTES:

  • 5 o 6 patatas medianas
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 o 2 hojas de laurel
  • Perejil
  • Pimentón dulce
  • Sal
  • Guindilla (opcional)
  • Tocino (para dos personas, yo he utilizado un “taco” de unos 15cm)

Utensilios

Cuchillo de chefTabla de cortarPela patatasprensa patatasVarillas de cocina
CuchilloTabla de cortarPela patatasPisa PatatasVarillas
CazuelasSet sartenesMorteroutensilios de maderaCuenco grande
CazuelaSarténMorteroUtensilios de maderaCuenco grande
  • Pelapatatas
  • Cuchillo
  • Cazuela
  • Pisa patatas
  • Mortero
  • Sartén
  • Utensilios madera

Elaboración

1. Pelamos las patatas.

Patatas meneás, patatas revolconas

2. En una cazuela, añadimos agua, el laurel y un poco de sal. Cuando rompa a hervir, añadimos las patatas. Si son grandes, podemos cortarlas en mitades.

3. Dejamos hervir unos 20 minutos (hasta que las patatas estén tiernas, para poder machacarlas). Entonces, quitamos el exceso de agua (si es que lo hay). Reservad esa agua que sobra de la cocción. Machacamos bien las patatas (si tenéis un pisa patatas, esta labor será muuuucho más sencilla).

4. Cortamos el tocino en tiras (de un centímetro más o menos). Añadimos el tocino en una sartén y freímos a fuego medio. El truco para que queden perfectos es cocinarlos a fuego bajo-medio y, cuando casi estén, subir a temperatura alta para darle ese toque crujiente.
No es necesario añadir aceite ya que el propio tocino desprenderá grasa más que suficiente.

Patatas meneás, patatas revolconas

5. Cuando los trozos de tocino estén listos (en Salamanca se conocen como torreznos), los dejamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Patatas meneás o patatas revolconas

6. Reservamos la grasa que queda en la sartén. Cuando se enfríe tendrá la consistencia que veis en la foto (al final de la receta os diré para qué podéis utilizarla).

Patata meneás, patatas revolconas

7. Picamos la cebolla en trozos muy pequeños. Reservamos.

Patatas meneás, patatas revolconas

8. En un mortero, machacamos el diente de ajo con un poco de perejil y una pizca de sal.

Patatas meneás, patatas revolconas

9. En una cazuela (podemos pasar las patata machacadas a otro recipiente y usar la misma), añadimos 6 o 7 cucharadas de la grasa que nos ha quedado al freír el tocino, y calentamos a fuego medio. Si calentamos mucho, la grasa se nos quemará, así que… fuego bajo-medio y paciencia :). Añadimos la cebolla y dejamos que se dore.

10. Cuando esté dorada, añadimos el machado de ajo y perejil, y mezclamos bien.

Patatas meneás, patatas revolconas

11. Cuando esté todo dorado, añadimos una cucharada sopera de pimentón dulce y mezclamos bien. Si queréis añadir la guindilla, este sería el momento (yo prescindo de ella, no tengo mucha tolerancia al picante).

Patatas meneás, patatas revolconas

12. Añadimos un vaso del agua de la cocción de las patatas caliente (si la habéis tirado, podéis añadir simplemente agua caliente) y mezclamos todo bien.

Patatas meneás, patatas revolconas

13. Añadimos las patatas y removemos con unas varillas. Hay que remover constantemente, si dejamos de hacerlo no sólo corremos el riesgo de que se pegue, también comenzará a saltar.

14. Una vez conseguida la textura deseada (unos 10-15 minutos, dependiendo si os gusta un resultado más o menos denso), quitamos del fuego y dejamos reposar al menso 5 minutos.

Patatas meneás, patatas revolconas

15. Emplatamos, añadiendo algunos torreznos.

Patatas meneás, patatas revolconas

Notas

  • Con la grasa que nos ha sobrado de freír los torreznos (manteca), podemos darnos uno de esos caprichos que de vez en cuando todos merecemos, las pringás.
    Para ello, calentamos la grasa a fuego fuerte. Cuando esté muy caliente, freímos en ella rebanadas de pan (si es pan artesano, pan de pueblo, mejor aún). Es importante, como decimos, que la manteca esté bien caliente, para que sólo necesitemos freír el pan unos segundos por cada lado y evitar de esta forma que absorba mucha grasa. Después de esto, los ponemos sobre papel absorbente.
    Las podemos tomar solas, con mermelada, con miel… como queráis. ¡Una delicia!
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